¿Qué hacer cuando ni el llanto te consuela,
cuando la sensación de ahogo pleno
convierte tu momento en menos bueno
y el sol se hace la llama de una vela
sin luz, sin tu calor y me congela?
¿Qué hacer cuando el dolor no tiene freno
y el pecho de amarguras está lleno,
tan ciego que no alcanza a ver tu estela?
Nada, no queda nada que salvar,
la luz que hubo una vez ya se ha olvidado,
las lágrimas no quieren terminar,
no calman este ser apuñalado
del vacío imposible de llenar
por tanta oscuridad que tengo al lado.

Aquí comienza el camino de nuevo. El presente avanza aunque yo no lo sienta y los días se consumen con la misma celeridad. Propuse recuperar los albores de los sonidos y no me considero un traídor. Así que, desafiando a todas las debilidades y deseos de desistir durante el tiempo necesario, y absorbiendo el dolor natural, doy el primer paso. Mi agradecimento infinito a quienes me siguen acompañando y desde el cielo estoy oyendo un aplauso.
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Es curioso como existen momentos puntuales que por más que lloras, no termina, todo lo ves oscuro y la pequeña luz que antes te iluminaba, simplemente no alcanza.
ResponderEliminarLa sensación de vacío te aniquila y esa pesadez en el alma que no te deja avanzar, tampoco retroceder, solo te estanca.
Nostálgico y bello, como siempre, un beso Juanjo
Hola Ame

EliminarCurioso y terrible porque el tiempo se para y la sensación de ahogo no fluye, ni para desaparecer ni para terminar de asfixiarte. Todo se queda en medio de una nada donde todo da igual y donde nada consuela. Y eso duele, duele no poder sentir emoción por nada, duele no poder pensar que hoy estás un paso por delante de ayer, duele querer respirar y no encontrar el aire... Dicen que cuando se llora, se produce un desahogo que te hace sentir mejor. Pues no le encuentro la verdad a ese dicho en estos momentos. A veces te sorprendes encontrándote a ti mismo con las mejillas húmedas, sin saber cuál es exactamente el motivo, porque puede haber muchos. Y así un día, y otro día, y otro. Y caminas, das más 30000 pasos a diario, pero siempre sigues en el mismo lugar. En el medio de la nada.
Muchas gracias por tus palabras Ame. Ojalá que tengas un día lleno de cosas bonitas y sueños cumplidos